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1.La mamba de Jameson o mamba verde del congo (Dendroaspis jamesoni) es una serpiente venenosa arborícola . Es una serpiente larga tiene una longitud promedio de 1,50-2,20 m pero puede alcanzar hasta 3,66 m, la cola es aproximadamente 20-30% del largo total.

El cuerpo es largo y delgado. La cabeza es larga pero no de para en par. Los ojos pequeños con pupila redonda. El color en la parte posterior es verde oscuro o verde amarillento, la parte ventral es verde pálido o amarillento. Las escamas sobre la cabeza y dorso tienen bordes negros.

Hay dos subespecies de mambas de Jameson: la mamba verde de Angola (D. j. jamesoni) y la mamba verde de Burundi (D. j. kaimosea). La mamba verde de Burundi tiene una larga cola negra y es también conocida como la mamba cola negra mientras que mamba verde de Angola tiene cola amarillenta con bordes negros a lo largo de las escamas lo cual da una clase de efecto de red que piede hacer que sea tomada erróneanente por una mamba verde oriental (Dendroaspis viridis).

Las mambas de Jameson se encuentran en Ghana, Togo, Benín, Nigeria, Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Kenia, Uganda, Ruanda, Burundi, Guinea Ecuatorial, Angola y Sudán.

Las mambas de Jamesons son serpientes nerviosas y alertas en cautiverio, siguen cada movimiento en el interior y exterior del recinto. Son diurnas y activas, se arrastran por el compartimento bastante a menudo. Cuando se sienten a amenazadas aplanan su cuello haciendo chasquear la lengua y silvando luego de la mordida.

Dendroaspis jamesoni son estrictamente arborícolas.[1] Viven en bosques, arboledas, áreas deforestadas, densos matorrales y sabanas. Se encuentran desde el nivel del mar hasta 2200 m de altitud. También pueden encontrarse en parques de ciudades y edificios cuando su hábitat natural ha sido destruído. Asimismo, es posible encontrarlas en granjas y plantaciones.

2CASCABEL MEJICANO (Crotalus basiliscus. Cope, 1864)

Es una especie de gran porte y robustez, que alcanza los 200 cm de longitud, por lo que es una de las serpientes de cascabel más grandes. En el extremo de la cola tiene un cascabel compuesto de una serie de hasta 14 segmentos córneos huecos engarzados entre sí que produce un sonido característico, cuando el animal está excitado los agita. Cada segmento corresponde a una muda, por lo que el animal adquiere 2 ó 3 segmentos por año.

El cuerpo es moderadamente robusto y de sección un tanto cuadrangular. El color de fondo es castaño claro, con una serie de 18 o más rombos, más oscuros que el fondo y delimitados por escamas blanquecinas o amarillentas. En los flancos presenta triángulos oscuros, bordeados de claro. La cabeza es de color uniforme, excepto por las escamas labiales que son más claras y una ligera mancha oscura detrás del ojo. La región ventral es blanquecina o amarillenta. Las escamas presentan fuertes quillas.

Son netamente carnívoros. predando sobre animales de sangre caliente, principalmente roedores, ya que los receptores térmicos de sus fosetas faciales les ayudan en su localización. Sus hábitos son nocturnos y crepusculares

Son ovovivíparos.

Se encuentran sólo en el oeste de México, entre Sonora y Michoacán, en selva baja caducifolia, y bosques de encina y pino.

Producen una gran cantidad de veneno proteolítico, por lo que la mordedura de especímenes de gran tamaño resulta muy peligrosa.

Serpiente de cascabel mejicana (Crotalus basiliscus)

3El taipán o taipán de la costa (Oxyuranus scutellatus) es una especie de serpiente de la familia Elapidae. Es una gran serpiente australiana (hasta 3 m de longitud), rápida, muy venenosa; tiene uno de los venenos más potentes de todas las serpientes[cita requerida]. El nombre deriva del pueblo originario Taipan pueblo de la Península Cabe York, Queensland, Australia.

Esta especie se subdivide en dos subespecies, la costera (Oxyuranus scutellatus scutellatus) y la papuana (Oxyuranus scutellatus canni) nativa de la costa sudeste de Papúa Nueva Guinea.

Su dieta consiste primariamente de roedores, especialmente ratas y pequeños marsupiales de Australia.

Su veneno es muy poderoso ya que en una mordedura inocula veneno capaz de matar a 125.000 ratones o a 125 humanos.

El taipán de la costa es pálido a pardo negro, con una línea lateral crema, las formas juveniles son más claras. El taipán de Papúa es negro a púrpura grisáceo, con tonos bronceados en su parte superior.

TOXICIDAD:Con una DL50 de 0,01 mg/kg, es 10 veces más poderoso que la Crotalus scutulatus; y 20 veces más fuerte que el de la cobra.

4Víbora de Rusell ( Vipera Russellii ):Es la víbora que probablemente produce el mayor número de mordeduras graves y fatales en todo el mundo.Su veneno posee un poderoso coagulante que daña los tejidos y las células sanguíneas. Habita en Sri Lanka, sur de China, India, Java, Sumatra, Borneo e islas de alrededor. Su color es marrón claro con manchas de marrón oscuro. En su adultez no supera el metro y medio de longitud.-Las serpientes habitan en casi todos los climas de la Tierra, principalmente en las regiones ecuatoriales, excepto en los polos y en altitudes mayores a los 4500 m. De las 2700 especies de serpientes que habitan el planeta solo el 10 % son “potencialmente” peligrosas para el hombre.
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5Acanthophis es un género de serpientes elápidas extremadamente venenosas. Comúnmente llamadas víboras de la muerte, son nativas de Australia, Nueva Guinea e islas cercanas, y están entre las más venenosas del mundo. El nombre del género proviene del antiguo Griego acanthos/ἄκανθος “espina” y ophis/ὄφις “serpiente”, refiriéndose a la espina en la cola de la víbora de la muerte.

Hay siete especies listadas por ITIS, aunque aún no está claro cuantas especies incluye este género, con cuadros de rangos que van de 4 a 15 especie

Las víboras de la muerte son muy parecidas a las vipéridas, tienen un cuerpo corto y robusto, cabeza de forma triangular y pequeñas escamas suboculares. Además tienen pupilas verticales y muchas escamas pequeñas en la parte superior de la cabeza. Sus colmillos son además más largos y móviles que en la mayoría de los elápidos, aunque aún están lejos del tamaño visto en algunas verdaderas víboras. A pesar de su nombre y apariencia no son totalmente víboras (víboras aquí en el sentido de pertenencia a la familia viperidae). Este es un caso de convergencia evolutiva.

Normalmente les lleva 2 – 3 años alcanzar el estado adulto. Las hembras, en general, son levemente más grandes que los machos. Pueden ser fácilmente distinguidas de otras serpientes australianas a causa de un pequeño gusano como señuelo en la parte terminal de la cola, el cual se usa para atraer a la presa. La mayoría tiene grandes bandas alrededor de su cuerpo, aunque el color es en sí mismo variable, dependiendo de su localidad. Los colores son usualmente negro, gris o rojo y amarillo y amarillo, pero además incluyen marrón y verdoso-gris.

Las víboras de la Muerte inyectan en promedio 40 – 100 mg de veneno extremadamente tóxico (DL50 0.4 – 0.5 mg/kg murino subcutáneo) con una mordedura. Esto hace de la mordedura no tratadas de las víboras una de las más peligrosas del mundo (clasificada en las top 10 en la lista de CSL).

El veneno de las víbora de la muerte es completamente neurotóxico, no contiene ni hemotoxinas ni miotoxinas, a diferencia de la mayoría de las serpientes.

Una mordida causa parálisis. Aunque esta parálisis es leve al principio, puede causar la muerte por un paro respiratorio completo en tan poco como seis horas. El pico de síntomas se produce a las 24 – 48 horas.

Los síntomas de envenenamiento pueden revertirse por medio de uso de antiveneno de víbora de la Muerte, o usando anticolinesterasas, las cuales rompen el bloqueo sináptico haciendo que la acetilcolina esté más disponible para el sistema nervioso parasimpático, mitigando así los efectos del veneno

Antes de la introducción del antiveneno, el 50% de las mordidas de la víbora de la muerte eran letales. Ahora, con el antiveneno, y dedo al lento progreso de los síntomas de envenenamiento, las muertes por la mordedura son muy raras en Australia. En Nueva Guinea, las muertes provocadas por la mordedura de estas serpientes aún son comunes.

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6Bothrops jararaca es una especie de serpiente venenosa de la subfamilia Crotalinae endémica de Brasil, Paraguay, Argentina.[1] El nombre científico de la especie deriva del tupí yarará y ca: “gran serpiente.” Dentro de su rango es abundante e importante causa de mordeduras de serpiente.[2] No hay subespecies reconocida.

Es una especie delgada, terrestre, alcanzando un máximo de longitud de 16 dm, aunque el promedio es mucho menor.[2]

Las escamas de la cabeza incluyen 5-12 intersupraoculares débilmente expresadas, 7-9 supralabiales (usualmente 8) de los cuales la segunda se funde con la prelacunal, y 9-13 sublabiales (usualmente 10-12). A mitad del cuerpo hay 20-27 escamas dorsales (usualmente 23-25). Las escamas ventrales son 170-216 (raramente 218) y 51-71 escamas subcaudales mayormente apareadas.[2]

El patrón de color es extremadamente variable, consiste en un color dorsal: bronceado, pardo, gris, amarillo, oliva. En mitad del cuerpo, este color es usualmente algo más suave que en la cabeza, anterior y posterior. Eso se solapea con una serie de marcas triangulares o trapezoidales de bordes pálidos, negras pardas en ambos lados del cuerpo. Esas marcas pueden estar opuestas entre ellas, o parcialmente o completamente yuxtapuestas; muchos especímenes tienen un patrón con las tres variaciones. En juveniles, la punta de la cola es blanca.[2]

La cabeza tiene una prominencia, y una banda negra parda que corre por detrás del ojo en ambos lados de atrás de la cabeza, usualmente tocando los últimos tres supralabiales. Dorsalmente, esta tira está bordeada por un área distintiva pálida. La lengua es negra, y el iris es dorado a verdoso oro con retículos ligeramente oscuros.[2]

A cada lado de la cabeza tiene una foseta loreal ubicada entre el ojo y el hocico, que sirve para detectar presas que emiten radiación infrarroja. La foseta loreal es una característica compartida con las demás víboras de foseta.

Endémica del sur de Brasil, noreste de Paraguay, norte de Argentina (Misiones). La localidad tipo es “Lagoa d’Arara am Mucurí” (Brasil) por Wied-Neuwied en 1825;[1] desde cerca del nivel del mar a más de 1.000 msnm.[2]

Esta especie es frecuentemente abundante en su rango, donde es importante causa de mordedura.[2] Es un muy conocido veneno de serpiente en las populares áreas del sudeste de Brasil, donde es responsable del 52 % (3.446 casos) de mordeduras entre 1902 a 1945 con un 0,7 % de tasa de mortalidad (25 decesos).[4]

El rinde de una dosis en la mordedura es de 25-26 mg con un máximo de 300 mg de veneno seco; que es muy tóxico. En ratón, la LD50 es 1,2-1,3 mg/kg IV, 1,4 mg/kg IP y 3 mg/kg SC. En humanos, la LD50 se estima en 210 mg SC.[5]

Los síntomas típicos de envenamiento incluyen tumefacción local, petequia, moretones y ampolladuras de la zona afectada, sangrado espontáneo sistémico de las encías y dentro de la piel, hemorragia subconjunctival y sangre incoagulable. Los síntomas sistémicos pueden ser potencialmente fatales por involucrar desórdenes hemostáticos, hemorragia intracraneal, shock y fallo renal.[4]

La droga, captopril, usada para tratar hipertensión y algunos tipos de falla cardíaca congestiva, se desarrolló de un péptido del veneno de esta especie.
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7La víbora del Gabón (Bitis gabonica) es una especie de serpiente de la familia Viperidae. Es una víbora venenosa que se encuentra en junglas y sabanas del África Subsahariana. Es el miembro más grande del género Bitis, y la especie de vipérido más pesada del mundo; tiene el veneno de mayor rendimiento de todas las serpientes venenosas y los colmillos más grandes, con 5,5 cm de longitud.[2] Existen dos subespecies actualmente reconocidas.

Los adultos miden de media de 122 a 152 cm de longitud, aunque el récord lo ostenta un ejemplar de 205 cm capturado en Sierra Leona.[cita requerida] Los sexos pueden distinguirse por la longitud de la cola con respecto al total del cuerpo, que suele ser aproximadamente un 12% en los machos y un 6% en las hembras. Los ejemplares adultos, especialmente las hembras, son muy pesados y recios.

La cabeza es grande y triangular, con el cuello muy estrecho: al menos un tercio de la anchura de la cabeza. Un par de cuernos se presentan entre las fosas nasales, pequeños en Bitis gabonica gabonica, pero mucho más grandes en Bitis gabonica rhinoceros. Los ojos son grandes y móviles, rodeados por 15-21 escamas circumorbitales. Hay 12-16 escamas interoculares en lo alto de la cabeza. 4-5 filas de escamas separan las suboculares y las supralabiales. Hay 13-18 supralabiales y 16-22 sublabiales. Los colmillos suelen superar la medida de 55 milímetros, y son los mayores colmillos de entre todas las serpientes venenosas.

A mitad de cuerpo hay 28-46 filas de escamas dorsales, todas ellas fuertemente en quilla, excepto por las filas exteriores a cada lado. Las escamas laterales son ligeramente oblicuas. Las escamas ventrales en número de 124-140: raramente más de 132 en machos, y raramente menos de 132 en hembras. Hay 17-33 escamas emparejadas subcaudales; los machos no tienen menos de 25, y las hembras no más de 23. Sólo hay una escama anal.

El patrón de color consiste en series de manchas pálidas subrectangulares, intercaladas con marcas oscuras, y marcas con forma de reloj de arena, de bordes amarillos. Los flancos tienen series de formas romboidales beiges o marrones, con barras verticales centrales más claras. El vientre es pálido con manchas irregulares marrones o negras. La cabeza es blanca o crema, con una fina y oscura línea central, manchas negras en las esquinas traseras y un triángulo negro detrás de cada ojo. El color del iris es crema, amarillo claro, naranja o plateado.

8La cobra del Cabo (Naja nivea) es un reptil, del orden Squamata (o reptiles con el cuerpo cubierto de escamas) y la familia de los elápidos, propio de las regiones australes del continente africano

La cobra del Cabo, al igual que muchas especies del género Naja, promedia una longitud máxima de un metro y medio.

Si bien predominan las tonalidades claras uniformes para el cuerpo de este animal (de ahí el calificativo nivea, del color de la nieve), se encuentran ejemplares amarillentos, dorados, rojizos, ocres y negruzcos.

Un rasgo distintivo de la especie es la forma y dimensiones de la cabeza, siendo más grande y ancha que en otras cobras.

Como toda cobra, despliega la capucha que se extiende entre la cabeza y el cuello del animal, cuando se siente amenazada o se halla alterada.

Los ojos son relativamente grandes y, a diferencia de muchos reptiles, con una pupila redonda

Como la mayoría de las cobras, Naja nivea posee una mordedura altamente tóxica, siendo la responsable del mayor número de víctimas fatales entre las serpientes de Sudáfrica.
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9Las serpientes de coral o rabo de ají son un grupo de serpientes venenosas de la familia Elapidae propias de zonas tropicales. Se distingue dos grupos de serpientes de coral: las del Viejo Mundo que tiene 16 especies agrupadas en 2 géneros (Calliophis y Sinomicrurus), y las serpientes de coral del Nuevo Mundo que se conforman de más de 65 especies reconocidas, agrupadas en 3 géneros (Leptomicrurus, Micruroides y Micrurus). Se caracterizan por sus vivos colores, entre los que predominan amarillo, rojo y negro. Cabe mencionar que existen otros grupos de serpientes parecidas llamadas falsas corales, que no son venenosas y sus colores son rojo, blanco y negro.

Existen cinco géneros de serpientes de coral:

Hay unas especies de serpiente no venenosas que se mimetizan con las corales que se denominan Falsas corales o serpientes rey. Algunas de ellas pueden comerse a las corales reales y otras serpientes.

10.Cobra marina de Bali (Laticuada colubrina)

Estas serpientes habitan los mares tropicales entre el Golfo de Bengala, China meridional y Australia.

Miden algo más de un metro y medio de longitud, siendo los machos sensiblemente más pequeños, y muestran una coloración aposemática de bandas blancas y negras, con la que advierten de su peligrosidad.

Tienen el récord de inmersión para un animal pulmonado, llegando a alcanzar las ocho horas y los 150 metros de profundidad. Su pulmón derecho ocupa casi todo el cuerpo y se extiende hasta la cola, y es realmente el único funcional.

Las serpientes marinas son venenosas, siendo su veneno extremadamente tóxico y peligroso para el hombre, si bien, debido al pequeño tamaño de su boca, es raro que se produzca una mordedura.

Depositan los huevos en tierra firme, y han desarrollado escamas ventrales especiales para poder desplazarse fuera del agua.