Cobra Real

La cobra real (Ophiophagus hannah) es un especie de serpiente de la familia Elapidae; es la serpiente venenosa más grande que existe, pudiendo alcanzar e incluso superar los cinco metros de longitud. Su dieta consiste básicamente en otros ofidios. Incluso su propio nombre, “Ophiophagus” significa literalmente “comedora de serpientes”.

Otra de sus características es que se trata de la única serpiente que realiza la puesta de huevos dentro de una especie de nido, que la misma madre elabora arrastrando hierbas y ramas pequeñas con su cola. Poco antes de la eclosión de los huevos, la madre abandona la zona (que desde la época de la puesta ha defendido con una agresividad increíble), supuestamente para sustraerse a la tentación de comerse a las crías.

Pese a no tener un veneno excesivamente virulento (con una toxicidad inferior a la mayoría de sus “primas” las cobras o Najas), posee la capacidad de inocular grandes cantidades por mordida, lo que la hace una de las serpientes más letales.

Archivo:Ophiophagus hannah (1).jpg

Cobra de Anteojos

La cobra india o cobra de anteojos (Naja naja) es una especie de serpiente venenosa originaria del Subcontinente indio. Como otras cobras, la cobra de anteojos es famosa por el capuchón que despliega alrededor de su cabeza cuando se encuentra excitada o amenazada. En la parte de atrás del capuchón tiene dos manchas negras unidas por una línea curva, que da la impresión de ser un anteojos. El tamaño medio de estas cobras se encuentra en torno al metro, aunque rara vez superan los 2 metros de longitud.[1] El color de los anteojos puede variar significativamente del mismo modo que el color del resto del cuerpo de la serpiente.[2]

Esta especie es a menudo considerada como una de las que más riesgo entraña para la vida del hombre; esto se debe tanto a la toxicidad de su veneno (esta especie, como todas las serpientes del genero elapidae posee un poderoso veneno neurotoxico) como a su hábitat, cercano a los senderos y a las ciudades, lugares de alto riesgo de contacto humano.

Su mordedura suele inyectar una dosis letal de veneno mediante unos colmillos acanalados, esta serpiente acostumbra a expulsar una dosis letal de veneno en cada mordedura, produciéndose en raras ocasiones la llamada mordedura seca en la que no se inyecta ninguna cantidad de veneno. Su veneno, constituido por una poderosa neurotoxina, es capaz de matar a los 15 minutos de ser inoculado produciéndose la muerte por trastornos derivados de la parálisis, como el paro cardiorrespiratorio.